Movimiento Fibra es un equipo interdisciplinario que trabaja desde las artes, la pedagogía y las ciencias sociales, en la creación e implementación de estrategias innovadoras que aporten al fortalecimiento de una educación para el desarrollo integral y bienestar subjetivo de las personas.

1.- FIBRA considera el arte como un medio fundamental para el desarrollo de las personas, la comunidad y la sociedad. ¿Qué opina de la formación artística en la educación chilena? Creo que la formación artística en la educación chilena está viviendo una transformación respecto de los paradigmas que instalaron la enseñanza de los aspectos más técnicos del arte, principalmente asociados al dibujo, como primer referente de la formación artística escolar. Históricamente, la formación artística se abordó como una réplica consecutiva de artefactos que no tienen por lo general un sentido social, emocional o político para quien los crea, de esta forma la enseñanza de “las artes”, termina por ser la producción en serie de efemérides. Esta imagen ya no responde a lo que la formación artística representa en el marco de la educación como un derecho en Chile. Por supuesto la institucionalidad pública ha observado la necesidad de un curriculum integrador, que permita la construcción de una sociedad distinta, donde las habilidades más que los conocimientos específicos sean puestos en valor. Si bien falta mucho por avanzar, este marco de confinamiento en que la
escuela debió desarrollarse el 2020, evidenció con mucha claridad la figura del artista educador(a), que surge el 2005 en nuestro sistema educativo y cuya labor ha causado un impacto enorme en las comunidades que pueden acceder a esta política nacional.

Como Movimiento Fibra, nos situamos desde la comprensión del arte como un derecho universal y desde esta perspectiva, toda la estructura que constituye la formación artística y/o la participación en creaciones artísticas, toma para nosotros un lugar propio y diferente. Creemos que, al comprender el arte como un derecho universal, podemos posicionar nuevas discusiones respecto del lugar que ocupan las creaciones y manifestaciones artísticas en la sociedad, más allá de los circuitos artísticos institucionalizados. Todas las personas son creadoras; en sus vidas cotidianas y los entornos que habitan corresponden a una estética que los constituye y al mismo tiempo determina. La posibilidad de “hacer arte” entonces, viene dada por el imaginario que poseemos y no se trata en exclusiva de una posibilidad técnica, sino también de crear un mundo interno, subjetivo y poseerlo. Que la Escuela sienta y se apropie de ese rol formador, es parte de nuestro deseo de incidencia como Fibra.

El arte es para nosotros, la posibilidad de desarrollar habilidades que permitan representar la realidad a partir de una reflexión crítica, comprometida, por decirlo de algún modo, con poesía. De pensarnos a nosotros mismos y de pensar con otros-as, de crear habilidades para gestionar y conocer sobre todo nuestro mundo emocional. Esta perspectiva se inserta en un mundo que no está creado para esto, sino para consumir y adquirir instantáneamente necesidades recreadas por las lógicas del capital y el sistema neoliberal; inclusive dentro del campo artístico, existen algunas variantes donde el arte es un bien de consumo y el público es abordado como un consumidor más de cualquier tipo de mercancía. Comprender el arte desde la perspectiva que señalamos, implica confiar en que a partir de estas habilidades es posible la construcción de personas, de una comunidad y por tanto de una sociedad más consciente del valor de la vida, del medio ambiente, de la naturaleza y del valor de los demás.

2.- Como Movimiento ¿Cuál es su visión de la educación No Formal y su rol en el cambio de paradigma?

Históricamente la educación no formal ha impulsado la incorporación de metodologías y perspectivas más amplias e integrales respecto de la sociedad. La educación para el desarrollo integral tiene una historia y experiencia mucho más amplia en la línea en la educación no formal, incorpora las experiencias y considera como factor principal las emociones, opiniones y reflexiones de los y las estudiantes, apuntando hacia la construcción de una colectividad dialogante que finalmente constituirá una nueva ciudadanía. Para nosotros la educación no formal ha hecho más presente la mirada respecto de nuestra diversidad, otorgándonos herramientas para mirarnos en nuestras diferencias, aprender a valorar al otro, fortaleciendo aprendizajes que surgen desde la práctica y desde los saberes de cada uno. La educación no formal debe continuar impulsando procesos de creación comunitaria desde la infancia, pues reúne experiencias diferentes a las del campo escolar. En este sentido, si bien consideramos que la escuela cada vez más debe incorporar visiones sobre el desarrollo integral, el bienestar subjetivo y la identidad local, creemos que la educación no formal no es necesariamente complementaria. Si no que se erige para nuestro gusto como un campo paralelo, que requiere estudio, investigación y evaluación constante para crecer más allá de lo que la educación formal le permita.

3.- ¿Hacia dónde debería apuntar la educación en nuestro país?

Creemos que los cambios educativos que esperamos requieren grandes movimientos legislativos y un quorum social que los avale. Desde el año 2002, se ha instalado un potente debate educacional nacional, respecto de la calidad y los objetivos de nuestro sistema educativo. Docentes, familias y estudiantes han posicionado el debate en aspectos tan relevantes como la inequidad, la falta de acceso a la educación superior, la falta de recursos institucionales que permitan contar con infraestructura y material adecuado.

La educación forma parte de un proceso más amplio que pensar solo en la escuela. La escuela como institución social es reciente en la historia de la humanidad. Muchas otras instancias de la vida social, menos institucionalizadas, igual generan aprendizajes en todos nosotros, necesarios para nuestra convivencia. Debemos apuntar hacia una educación que permita a todos y todas cumplir lo que sueñan para sí mismos, su futuro y el de sus familias. Entendemos la educación como una apuesta a un tipo de sociedad. En la escuela aprendemos lo necesario para convivir y aportar a un tipo de
sociedad que en Chile queremos construir. Estamos en medio del proceso histórico democrático más importante de los últimos 30 años. La oportunidad de repensar quiénes somos, cómo convivimos y hacia dónde vamos como país a la luz de la nueva constitución; sin duda pondrá a la educación en el centro del debate nacional. Es difícil señalar con certeza hacia dónde debemos apuntar, creo que ese camino se ha ido construyendo desde el año 2002 y hoy, tenemos la esperanza se consolide a través del proceso constituyente donde la educación debe quedar consagrada como un derecho universal, inalienable e irrenunciable, por parte del Estado.

4.- ¿Cómo integran a la familia en sus proyectos?

En nuestra experiencia en la educación formal, el mundo de origen de los estudiantes es la principal fuente de reflexión y creación que los artistas educadores utilizan para impulsar procesos creativos tanto individuales como colectivos. Es necesario buscar en sus biografías, e historias familiares, en sus historias de barrios para que sea posible la expresión de su mundo interior. En este sentido la familia está siempre presente en el proceso de creación, ellas constituyen un referente principal y creemos es posible incorporar a las familias en este proceso

de creación y de este modo modificar la participación familiar tradicional asociada a los eventos o muestras finales. Cuando entendemos el arte como un derecho universal y al mismo tiempo como un proceso de creación, la familia puede interactuar cotidianamente con las creaciones de los estudiantes pues forman parte de las experiencias que les constituyen. Creemos que este cambio es paradigmático y que estamos en pleno proceso de desarrollar esta nueva conciencia respecto de la creación.

6.- ¿Qué rol creen que juega el estado y sus políticas públicas en cuanto a una educación más transformadora y acorde a los tiempos?

El rol del Estado es fundamental en la educación que se ofrece a los NNJ en Chile, aunque probablemente es mucho más lenta la transformación de la educación pública, con respecto a ser “acorde a los tiempos”. Pero no por eso los gobiernos, que son quienes definen las políticas públicas por las cuales se rige la educación, deben renunciar a su rol como garantes del Derecho a la Educación de calidad, en tanto su accesibilidad, aceptabilidad, asequibilidad y adaptabilidad. Ahora bien, el que la educación pública responda a un proyecto de sociedad sustentable, intercultural, no sexista, en que se priorice el bienestar subjetivo de las personas, depende que ese proyecto de sociedad sea común y el Estado sea mandatado a proponer un sistema educativo que responda a la transformación que estamos viviendo. Tenemos como Fundación el foco puesto en el proceso constituyente; es la forma en que nos incorporemos como ciudadanía y particularmente nosotras en FIBRA como organización de la sociedad civil, a una discusión que es clave para la calidad de la educación.

Mery Ortiz – Directora nacional FIBRA

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